La reciente admisión por parte de Morena de que ex candidatas y candidatos de partidos políticos fueron postulados como magistrados electorales revela una verdad alarmante y que el PRI ya había advertido: el intento sistemático de controlar a las instituciones encargadas de garantizar elecciones libres y equitativas.
Postular a personas con una clara trayectoria partidista para ocupar cargos que requieren imparcialidad y autonomía no solo es una falta de ética, es un atentado directo contra nuestra democracia. La presión pública y las voces firmes desde la oposición, especialmente del PRI, han obligado al oficialismo a retroceder y “ofrecer” retirar estas propuestas. Pero no podemos quedarnos tranquilos con promesas a medias: exigimos hechos.
Desde el PRI hemos señalado con firmeza cada intento de manipular las instituciones, y lo seguiremos haciendo. No permitiremos que se use el poder para inclinar la balanza electoral ni que se secuestre la voluntad ciudadana desde los tribunales.
Nuestro compromiso con la democracia es firme. En Oaxaca y en todo el país, el PRI seguirá siendo vigilante, señalando lo que está mal, defendiendo la legalidad y exigiendo que las elecciones de 2024 y las que siguen, se lleven a cabo con transparencia, justicia y respeto absoluto a la voluntad popular. Porque México merece instituciones autónomas, no cómplices del poder.















