Miguel Ángel Luna
Oaxaca, Oaxaca, 7 de abril de 2026 En las obras en las que participe el gobierno de la ciudad, ya sea de manera individual o en coordinación con otros niveles de gobierno, es fundamental que la planeación se realice de forma estratégica desde su origen. El objetivo debe ser evitar afectaciones directas tanto a los visitantes como a quienes transitan cotidianamente por las calles del Centro Histórico y otras vialidades de la capital.
Así lo expresó el regidor del Centro Histórico y Patrimonio Mundial, Antonio Álvarez Martínez, al reflexionar sobre el impacto que tiene la falta de previsión en la ejecución de obras de infraestructura urbana. Señaló que, si bien estas son necesarias, deben desarrollarse bajo una planeación que minimice las afectaciones y evite que, en temporadas altas de turismo, permanezcan inconclusas, suspendidas o representen riesgos.
Durante una Sesión Ordinaria de Cabildo, Álvarez Martínez compartió con sus homólogos que en periodos de alta afluencia turística, como Semana Santa, tanto habitantes como visitantes nacionales y extranjeros recorren el Centro Histórico, lo que permite identificar con claridad aquello que funciona adecuadamente y aquello que, por falta de planeación, altera la dinámica de la ciudad.
Como ejemplo, mencionó el cierre de calles que obligó a canalizar grandes flujos de personas hacia rutas alternas, como la calle 20 de Noviembre. Esta vialidad, al encontrarse en intervención, no ofrecía condiciones óptimas ni de seguridad para los miles de peatones que la utilizaron.
“Si bien en esta ocasión no se reportaron incidentes que lamentar, no debemos esperar a que ocurra un accidente para actuar; nuestra responsabilidad es prevenir”, concluyó.















