Por Jesús Madrid
En el PRI no nos quedamos callados cuando se vulnera la dignidad de nuestros hermanos y hermanas migrantes. Recientemente, se difundieron spots electorales en Estados Unidos con mensajes cargados de odio y racismo hacia la comunidad latina, especialmente hacia nuestra gente. Nuestra bancada federal ha exigido al gobierno federal que eleve una nota diplomática firme, no se puede permitir que nuestros paisanos y paisanas sean utilizadas como blanco político sin una respuesta contundente del Estado mexicano.
Oaxaca es un estado profundamente migrante. Cada año, miles de familias ven partir a sus hijos, hermanas o padres hacia el norte, con la esperanza de una vida mejor. Sus remesas sostienen comunidades enteras y su ausencia deja vacíos que no se llenan. Por eso, lo que sucede allá también duele aquí. No defenderlos es traicionar su esfuerzo y su sacrificio.
El PRI tiene claro que la política exterior debe servir para proteger a los mexicanos dentro y fuera del país. La ausencia de una postura clara por parte del gobierno federal, y de quienes aspiran a dirigirlo, es preocupante. Callar ante estos ataques es consentirlos.
México debe reclamar con fuerza lo que nuestros migrantes merecen: respeto y protección. Desde el PRI seguiremos alzando la voz por ellas y ellos, porque lo justo no se negocia. No se trata solo de diplomacia, se trata de justicia.















