No atiende al campesino, solo se dedica al proselitismo a favor de candidatos a Magistrados y jueces
Oaxaca, Oaxaca, mayo de 2025
A tres años de gobierno de Salomón Jara Cruz, la tan ansiada “primavera oaxaqueña” aún no se vislumbra en el estado. Persisten las viejas prácticas que tanto han criticado pero que también mucho pregonan.
Un ejemplo de ello es la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural, donde se encuentra uno de los más cercanos colaboradores de Salomón Jara, el ingeniero Víctor López Leyva, quien, en su carácter de secretario, lo único que ha visto florecer son sus bolsillos, mientras el campo oaxaqueño sigue en el abandono.
Desde el subsecretario, el maestro Flavio Aragón Cuevas, hasta el nepotismo representado por el director José Roberto Agustín Francisco, utilizan a los técnicos no para impulsar el desarrollo agroalimentario, sino para seguir construyendo campañas políticas.
Primero, cubriendo los eventos de la ex presidenta municipal de Tejúpam —casualmente, esposa del secretario—, y luego, empleándolos para actos proselitistas, como el recientemente anunciado “Encuentro de Técnicos”, realizado el 1o. de mayo.
Dicho evento fue organizado con el único fin de utilizar a más de 250 técnicos, supuestamente activos en el estado —aunque se dice que más de 80 de ellos son aviadores—. La reunión se llevó a cabo a puerta cerrada, les retiraron sus teléfonos y se les exigió hacer campaña a favor de ciertos magistrados, bajo la consigna: “Primero es Dios y después AMLO”.
Mientras tanto, esos 250 técnicos siguen sin recibir sueldo desde enero, sin poder llevar sustento a sus familias. Además, sufren recortes arbitrarios en sus pagos: las reglas de operación estipulan un salario, pero mediante una empresa facturera relacionada con López Leyva, se les descuenta una parte considerable. ¿Será para terminar el hotel que está construyendo? ¿O para pagar otra cirugía a su esposa? ¿Tal vez para seguir costeando a su guardaespaldas, que más bien parece su dama de compañía, pues hasta las botas le cargan?
Esto no hace más que evidenciar el nepotismo de López Leyva y sus allegados, quienes, al subirse a un pequeño ladrillo, se marearon. En los pasillos de la Secretaría, lejos de hablarse de apoyo al campo oaxaqueño, lo único que se escucha es la palabra: nepotismo.














